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Hogares Calasanz

Educación alternativa con los niños de la calle

Provincia Escolapia de México

enero – febrero de 2004

Cuadro de texto: informacion@calasanz.org.mx

 

Cuadro de texto: www.calasanz.org.mx
 

 

A pesar de las dificultades que nos encontramos todos los días, como en cualquier familia, no faltan también las oportunidades de darnos cuenta de que no estamos solos en el camino. Afortunadamente siempre hay alguien que toma la iniciativa de compartir algo con estos niños y así es como les llega a su nuevo hogar la posibilidad de gozar lo que en otras circunstancias no pudieron tener.  Dedicamos este número, con todo agradecimiento, a nuestra amiga Sonia Téllez.

 Cuadro de texto: Omar y Javier. Hogar de Tlalpan

 

 

 

 

 

 

 

 

  

Encuentro de tíos

            La capacitación esmerada y constante es imprescindible en cualquier labor educativa. Es por eso que periódicamente nos reunimos los educadores de Hogares Calasanz (los tíos) con la finalidad de poner en común los elementos que nos ayudan  a servir mejor a nuestros chicos. Servirlos cada día mejor es nuestra mayor pretensión.

            En esta ocasión fue el campus Calasanz de la Universidad Cristóbal Colón de Veracruz www.ver.ucc.mx el espacio que se nos proporcionó para realizar nuestro encuentro de estudio, evaluación y convivencia el sábado 7 de febrero.

Iniciamos la jornada con una análisis de la realidad social, política y económica, a cargo del P. José Fidel Unanua. Las aportaciones de esta sesión fueron importantes para ubicar nuestro campo de trabajo dentro de un contexto de fenómenos complejos, explicados de modo muy accesible por nuestro expositor. El proceso de los Hogares Calasanz no es asistencial sino educativo. No se trata sólo de resolver necesidades inmediatas sino de construir alternativas ante una sociedad concreta que abandona a sus niños. Las actividades asistencialistas, bajo su apariencia de bondad y buen corazón, terminan por reforzar los procesos de exclusión. Tampoco se trata de conformarnos con una capacitación exclusivamente intelectual, que se olvide del aspecto afectivo. Los chavos, nos recuerda nuestro Enoc, no piden tíos sabios, piden tíos que los quieran.

La educación en hogares, vamos concluyendo todos, es un proceso que proporciona herramientas para enfrentar los problemas, que capacita para la construcción de nuevas posibilidades, que motiva la responsabilidad sobre el destino que cada quien se modela, que devuelve a cada uno la seguridad arrebatada cuando hubo abandono, que invita a cuestionar el entorno, que vuelve a llenar el vacío interior, que desarrolla todas las habilidades posibles de cada niño. La educación es un acto de amor que libera.

Continuamos con la presentación que el P. Josep Margalef nos hace del trabajo “Criterios formativos básicos comunes a las obras de los hogares”.  Se trata de una explicación detallada del método educativo de hogares que se elaboró entre los años 1986 y 1987 con las aportaciones del mismo P. Margalef, Chinchachoma, Ignacio Rivadeneyra, Eduardo Tototzintle, Pepe Segalés, Coral Morales, Mario Ayala, Moisés Vidales y el Dr. Alfredo Bobadilla. La presentación consiste en explicar a qué necesidades responde el documento, de qué modo fue elaborado. Posteriormente se entrega a todos los tíos para estudiarlo y poder trabajar más sobré él en la próxima reunión de mayo.

El Mtro. Alfredo Zavaleta, profesor de la facultad de Psicología de la Universidad, nos dirige un taller de reflexión a partir de sus aportaciones. Se crea un ambiente de mucha participación y falta tiempo para exponer tantas dudas e inquietudes. El deseo de responder a cada uno de los problemas concretos que nos encontramos en el trato cotidiano con los chicos  despierta cada vez más interés en las respuestas del expositor y en sus recomendaciones que efectivamente iluminan nuestro quehacer.

Después de la comida nos reunimos para revisar las conclusiones del encuentro de noviembre y el documento de Tlalpan. Tratamos sobre diversos temas de interés general: criterios comunes para el voluntariado, normas internas para nuestros colaboradores, programación de próximas reuniones,  elaboración de materiales de difusión y el plan de la próxima reunión de hogares de América. Esperamos con alegría poder volver a compartir pronto con nuestros hermanos de Colombia, Brasil, Costa Rica, Chile, Argentina...

Francisco Anaya Walker, Sch. P.      Hogar de Tlalpan.

 

 

Un misionero en hogares

 

¡Qué tal!, mi nombre es Eleuterio Nava Galicia, soy Originario de Acapulco, Gro. Y actualmente estoy cursando el sexto semestre de Teología en la Universidad Intercontinental.

Este 20 de febrero pasado acabé de cumplir 31 años de edad pero desde que tenía 15 he sido misionero comprometido al servicio del reino de Dios dentro de la Iglesia en la que fui Bautizado. He tenido un sin fin de experiencias como tal, pero… creo que ninguna me ha marcado tanto como ésta que tengo dentro de <<Hogares Calasanz>> en la Ciudad de México.

En el mes de agosto del 2003, al dar inicio el quinto semestre de estudios en la Universidad comencé a tener una sola preocupación en la cabeza:

 Tenía que encontrar un lugar donde yo pudiera realizar una pastoral que me enseñara a formar a los niños que se encontraban en situación de calle. Y es que déjenme decirles algo:

Llevaba ya cerca de dos años y medio siendo educador de calle, esto es, visitando muchos lugares donde he convivido con niños y adolescentes provenientes de diferentes lugares de la República Mexicana… A varios de ellos los había canalizado ya a algún centro de rehabilitación, otros estaban en proceso de dejar las calles e intentar un nuevo estilo de vida en alguna casa hogar, era esa mi labor como educador. Pero, resultaba que tarde que temprano los chicos regresaban a las calles, y lo peor de todo, con ganas de no regresar jamás a una casa que oliera a internado. Algo estaba fallando dentro de los centros de rehabilitación…No sabía qué, sólo sabía -por boca de los mismos chicos que salían-, de la mala impresión que les dejaba el haber vivido por corto tiempo en ellas.

Así empezó mi inquietud de tener una casa hogar propia, en donde pudiera brindar una formación adecuada y que no espantara a los que llegaran ahí. Pero… ¿Cómo soñar con una Casa Hogar si no sabía como se trabajaba dentro de ella? Tenía que adquirir experiencia primero, y la única forma de hacerlo era buscar una pastoral donde, como voluntario, pudiera aprender la labor de formador para niños en situación de calle.

Recuerdo que pedí una cita con la directora de Casa Alianza, la cual conocía ya porque generalmente es el lugar en donde se auto-anexan los chicos que están en la calle. Después de pasar todos los requisitos pedidos a los voluntarios, me propusieron trabajar en el área de Niños con Sida con el fin de brindarles una ayuda espiritual, preparándoles a bien morir.

Creo que yo no estaba preparado para una labor de esa naturaleza y decidí no aceptar ese reto. Claro que me remordió mucho la conciencia, pero creo que no era lo que buscaba y tampoco iba a dar el 100% de mí.

Me dediqué –después de esto- a caminar y a preguntar por lugares donde se trabajara con niños en situación de calle y así fue como conocí al Hogar Calasanz de la Colonia Volcanes en la Ciudad de México.

Fue el mes de agosto del 2003 cuando empecé a ir como voluntario por las tardes, donde comencé a compartir con los niños en varias actividades. Poco después, cuando me fueron conociendo un poco más a fondo, me pidieron pasarme a vivir con ellos, y de esa manera fue como el 8 de octubre pasé a formar parte de la Casa Hogar.

            Aprender, no siempre llega de la mejor manera; esta es una de las experiencias que me han marcado durante el tiempo que llevo en el Hogar. A veces se aprende observando, otras veces en una plática, pero la mejor enseñanza se da cuando se viven experiencias no muy agradables y esto es lo que me ha pasado.

            Trabajar en una Casa Hogar con niños es de los trabajos más difíciles y complicados que he experimentado. Se puede encontrar uno con todo tipo de situaciones complicadas, que hasta para las personas más preparadas en el campo puede resultar un verdadero reto, por ejemplo, cuando los chico llegan a encontrar algo que -a su modo de ver la vida- les resulte exagerado, pueden llegar a realizar un complot contra la persona que le esté representando <<un agresor>> [y esto es muy normal para quienes, como ellos, han tenido un pasado bastante complicado en cuanto abuso de autoridad o/y agresión física].

            Tal vez, para uno, como "tío", la forma de estar corrigiendo, formando o enseñando sea la mejor manera, pero a veces se nos olvida que cada cabeza es un mundo y nuestras experiencias pasadas no son las mismas que las que cada uno de ellos trae, por lo tanto, lo que para, mí en particular pueda parecerme adecuado, no lo será para ellos.

            Muchas veces he sentido que mi trabajo no ha sido valorado, y es que cuando he necesitado la aprobación por parte del director por alguna corrección realizada, he encontrado todo lo contrario [aún cuando dicha desaprobación esté acompañada de sólidos fundamentos en favor del bien de los niños]. Este tipo de experiencias me han llevado a comprender muchas cosas, como por ejemplo:

            Cierta ocasión, en que había ocurrido una de esas desaprobaciones de las que hablo, sentí que no era justo todo lo que estaba pasando, el regaño se había generado por información -de parte de los niños- que no correspondía a la realidad, y el director manejó la situación con mucha sabiduría, haciéndome ver que trabajar con niños era una de las tareas más delicadas en donde teníamos el deber y la obligación como adultos, de garantizar una estabilidad en la persona del niño.

            De pronto yo sólo pensaba en lo injusto de la situación para conmigo, pero en la siguiente noche, después de que todos se habían ido a dormir, salí al patio de la casa, saqué un cigarrillo [que nunca me gusta hacerlo delante de un chico, salvo en alguna ocasión aislada en la que me encuentre desesperado] y me puse a analizar todo lo sucedido. Esa noche, necesitaba al amigo que todos deseamos tener físicamente para platicar de nuestras tristezas y de nuestros problemas, pero esa noche, esa misma noche me encontraba solo, lo que me llevó a pensar en todos aquellos y aquellas personas que se han dedicado a la vida consagrada renunciando a formar una familia propia con la que pueda compartir sus tristezas y alegrías.

            También comprendí que el director tenía razón en lo que me había dicho; mi tristeza y mi pena, tal vez no eran nada comparada a los sufrimientos y las preocupaciones que conlleva la responsabilidad grande de ser el capitán de la barca. Finalmente mi responsabilidad era menor a la de quién dirige la nave... Cuanta sabiduría y capacidad habían por aprender.

            Salí de mi EGO en esa ocasión, y empezó a volar mi imaginación, me vi como director de una Casa Hogar, teniendo a mi responsabilidad directa 12 chicos juguetones, inquietos, con una necesidad enorme de cariño. ¿Cómo hacerle para darle lo mejor? ¿Cómo conseguir que el día de mañana no les falte lo necesario para vivir dignamente? ¿Qué tipo de colaboradores serán los que deseo para ellos?... Llegaron a mi mente todo tipo de cuestionamientos para darles lo mejor, y por un buen momento embargó todo mi ser una enorme preocupación y un temor que nunca antes había sentido.

            Preferí regresar a la realidad concluyendo que había mucho camino por recorrer; me di cuenta que estaba en pañales y que la estaba regando si seguía perdiendo el tiempo en sentimentalismos inapropiados para quien desea dirigir una barca de esa índole.

            A Ti lector, en cualquier parte del mundo, que deseas comprometerte de corazón, a trabajar con niños en situación de extrema pobreza y marginación te digo:

            Nunca se termina de aprender, aunque lleves muchos años de experiencia, cada día te llegará una nueva vivencia, que te enseñará <<algo más>>.

            Y te recuerdo, que las mejores enseñanzas de la vida, no siempre te llegarán por situaciones agradables. Tienes que estar listo para que no se te pasen esas oportunidades de mejorar la calidad en tu trabajo.

            Deja de pensar en Ti mismo para darte enteramente a los demás, aceptando cargar una cruz que te alejará de las alabanzas de los demás y de las vanaglorias propias.

            Bueno, no crean que trabajar en Casa Hogar con niños son puras experiencias duras, también se dan todo tipo de satisfacciones y vivencias agradables. Yo personalmente he tenido bastantes de ellas, pero como dice la Tía Chona: “esa..., es otra historia”. Nos vemos

 

  

 

 

 

 

 

 

Noticias

 

Tlalpan

Damos la bienvenida a Eduardo Javier que hace unos días llegó a nuestra casa. Se ha integrado pronto con los demás y esperamos que se sienta bien en su casa.

La tía Mode ya inscribió a Marcelo y a Héctor en la prepa. Les deseamos que disfruten sus últimos días en la secundaria y que les vaya muy bien en la prepa.

La catequesis de confirmación de la parroquia de Tlalcoligia está llena de chavos de hogares. Les damos gracias a sus catequistas por prepararlos para ese sacramento.

También agradecemos a los voluntarios del ITAM que invitaron a todos al cine y a comer hamburguesas, a Sofía por su ayuda en la elaboración de propaganda, a Gaby pastor por los útiles de limpieza y al Hno. Gerado Leyva Sch. P. por su apoyo con terapias.

Puebla

Hemos iniciado una experiencia de acompañamiento en las tareas escolares con el apoyo de las tías Leticia y Elizabet.

Por fin terminamos las obras de remodelación de la casa de los niños más pequeños. Ahora contamos con mayor espacio para la biblioteca y para salones de estudio.

En el hogar de los mayores se están hincando en el aprendizaje de diversos oficios. El esfuerzo es doble porque ya están trabajando y estudiando.

Regreso nuestra querida tía Alba. ¡Bienvenida!

Nos preparamos para vivir la Semana Santa en Huehuetlán y para la próxima visita de nuestro obispo de Puebla.

Veracruz

Damos la bienvenida a los niños nuevos de nuestros hogares: Enrique, David, Hugo y Adrián. También nos alegra el regreso de Alfredo y de Fredy, y le deseamos a Alid una feliz estancia con su familia ahora que ha regresado.

Felicidades a Toño, de los grandes, por su cumpleaños.

Disfrutamos muchos las vacaciones que nos dieron con motivo del carnaval. Asistimos a todos los desfiles y nos divertimos mucho.

Tenemos un nuevo tío en el hogar de los grandes, se llama Carlos García y le agradecemos que haya venido con nosotros.

 Cuadro de texto:     Encuentro de tíos. Veracruz

 

 

 

 

 

 

 

Para mayores informes con relación a HOGARES CALASANZ favor de contactar informacion@calasanz.org.mx

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