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Hogares Calasanz

Educación alternativa con los niños de la calle

Provincia Escolapia de México

No. 24 Año 4*

enero-febrero de 2004

 

                                            www.calasanz.org.mx                                                     informacion@calasanz.org.mx

Criança esquecida

 

Grito em favor da criança excluída da vida,

proclamando seu dereito de ser feliz.

 

Criança com fome não sabe brincar,

criança com fome não pode estudar.

Na festa da vida, quem pode dançar

esquece as crianças que não têm lugar.

 

Criança não pode na rua morar,

criança pequena precisa de um lar.

Os donos do mundo

não querem saber

se muitas ciranças no podem viver. 

 

Dos mais pequeninos é o Reino do céu,

crianças e pobres amados por Deus.

Mas muitos caminham

sem ter compaixão,

sem vida e carinho no seu coração.

Eu não sei se esta historia incomoda,

mas quero gritar: tem coisas na vida

que fazem chorar.

 

Niñez olvidada

 

Grito a favor de la niñez, excluida de la vida,

proclamando su derecho a ser feliz.

 

Niñez con hambre no sabe jugar,

niñez con hambre no puede estudiar.

En la fiesta de la vida, quien puede danzar olvida a los niños que no tienen lugar.

 

Los niños no pueden en la calle habitar,

los niños pequeños precisan de un lugar.

Los dueños del mundo

no quieren saber

si muchos niños no pueden vivir.

 

De los más pequeñitos es el Reino de Dios,

niños y pobres amados por Dios.

Pero muchos caminan

sin tener compasión,

sin vida ni cariño en su corazón.

Yo no sé si esta historia incomoda,

mas quiero gritar: hay cosas en la vida

que hacen llorar.

 

Coral São Benedito, Parróquia São Marcos, B.H.

Padres Escolápios do Brasil

 
A los 20 años

Hoy quiero compartir con ustedes un día de mi vida en la casa-hogar. Ese día llegué como a las 7 de la  noche y casualmente era 28 de octubre,  un día para mi importante porque cumplí 20 años, entré por esa puerta que siempre permanece abierta y permite la entrada a cualquier corazón solitario o persona dispuesta a  recibir (en ocasiones más de lo que se puede dar) un poco de amor.

Entré al cuarto de estudio porque vi la luz prendida y me encontré ahí con la “tía Mode”, recogiendo un tiradero impresionante que alguna vez ya me había tocado recoger a mí también, sólo que aquella vez era sólo ropa, por cierto que mucha de ella estaba sucia, vieja y ya ni como reutilizarla. Me sentí por un momento muy triste de pensar que hay personas que su único desapego material tiene que ser cuando ya nada sirve…en fin, esta vez la tía estaba recogiendo algunos útiles, sacando algunos sillones viejos y explicándome que los chavos  habían hecho todo ese relajo y tenían que aprender a ser ordenados, así que al otro día iban a tener que recogerlo.

Entonces se escuchó el claxon de una moto, y he ahí “padrecito en moto”, el mismísimo Padre Reyes, con su clásico morral, bajando a Lalito I y Lalito II, apenas había ido por ellos a la escuela. Por cierto que es de gran ayuda porque desafortunadamente a Lalito cada día le cuesta más trabajo caminar por un problema en sus piernitas.

Tenía que comprobar que los niños no estuvieran en peligro, así que sugerí una vuelta en la moto con Reyes y, después de un paseo, regresamos  a la casa sanos y salvos (que es lo más importante jajaja). Ahora sí, ya estaban llegando todos los niños de la escuela y ya estaban viendo la televisión, por cierto, una caricatura que a mí no me gusta nada, pero con tal de estar ahí sentada entre ellos, calientita en este frío de otoño pues me “aquietó”. En el transcurso del programa pareciera que nada puede interrumpirlos y aparentemente ignoran hasta mi presencia. De repente empieza una pelea entre Santi y Lalo III u Omar, ¡yo estaba junto a Naty, ¡no yoo!, ¡yo estaba primero!, entonces la tía Naty decide quedarse de pie y no causar problemas. Con la luz apagada todos disfrutan de “DragonBall” y ahora sí ya me invitan a que me siente y prometen no pelear.

Como eso de las 8:30, cuando la caricatura termina, los niños empiezan a bajar y la tía Bety con la cena de los jueves ya está en la cocina con la tía Mode, muy apuradas calentando todo, Reyes ya está en la sala planeando con la tía Marilú (religiosa que está apoyando en el hogar desde hace algunos meses), la manera en que seguiremos sobreviviendo. Ya todos estamos abajo y Lalo III me llama para que por favor lea sus poemas y versos en la computadora y presumirme cómo ha aprendido a utilizarla, los demás ya se habían salido a andar en la bicicleta un rato o a echarse una cascarita con el Chiquilín (el vecino).

Es en ese momento que llega el tío Paco con un pastel de cumpleaños y por falta de comunicación también Gonzalo y Javier habían bajado a la Tlalcoligia para comprar otro, total siempre somos muchos y de buen comer.

Los primeros en sentarse a la mesa son Alan y Héctor,  y enseguida César, poco a poco van entrando todos y P. Reyes me pide hacer la oración por estar celebrando mi cumpleaños, los niños ya muy hambrientos respetan el momento y, ahora sí, a comer. Gracias a Dios y a los tíos nunca nos hemos quedado sin un día de cena y cuando nos toca celebrar un cumpleaños hasta pastelito tenemos. Terminando la cena las Mañanitas no se hicieron esperar y luego comienza el alboroto con la mordida del pastel y la tía Naty, muy hábil, mientras Omar y César, que eran los más apuntados para empujarla, muerde el pastel y alcanza a librar una embarrada grande.

Aunque la cena había estado muy abundante, siempre hay espacio para un postrecito, y todos pidieron su rebanadota y una fresita  de las de encima si es que alcanzaban. Conforme terminaron llevaron su plato a la cocina (algunos) y otos descansaron un poco ahí en la mesa, pero eso sí, nadie se salió del comedor sin agradecer a la tía Bety por la cena, y ella siempre respondía gracias a Dios, a Aldo le tocó lavar los platos y como no queriendo pues lo hizo sin protestar tanto.

Ya como a las 9:30, algunos fuimos a ver la televisión otro rato y más de la mitad salieron a jugar futbol un ratito más. Cuando yo ya casi me regresaba a mi casa, Lalo II me invitó a dar un paseo en bicicleta, y como le dije que me daba miedo porque estaba oscuro, no dudó en correr a lado mío, con tal de que los dos saliéramos un ratito.

Ya a la hora de la despedida los abrazos no se hicieron esperar y el bombardeo de preguntas de ¿cuándo vienes?, ¿mañana?, ¿vas a tu casa?, ¿por qué no te quedas?, con todo el dolor de mi corazón les digo que por el momento no puedo quedarme y que regresare lo más pronto que pueda y mientras la escuela me lo permita. A cada uno les doy un gran a brazo y un beso, y la promesa de regresar lo más pronto posible.

 

Cuando la casa se queda más tranquila después del alboroto, poco a poco me voy alejando para tomar un camión o taxi en el que me pueda ir y, mientras camino con una sonrisa en la cara, una extraña sensación de alegría me invade el corazón, como si en ese momento pudiera correr durante mucho tiempo, como si en cada abrazo, cada uno de los niños me hubiera inyectado un poco de su energía, como si en cada abrazo me quedara con un poco de todo el amor que tienen para dar. Una alegría que me dura hasta la próxima vez que estoy con ellos y recargo una vez más la pila, algo así como un ciclo de amor sin fin que comenzó para mí desde hace aproximadamente 3 años y que espero dure por muchos más.

 

Gracias a todos los tíos por dedicar un poco de su tiempo a leer esta revista que tanto amor tiene en su manufactura, así es un día de mi vida en la casa hogar Calasanz del D.F., si por lo menos a alguno se le antojó será bienvenido el día que quiera para recargar la pila y como dice P.Neruda

 

“…quítame el pan si quieres, quítame el aire,

pero no me quites tu risa ni el agua

que de pronto estalla en tu alegría”

 

Saludos a todos donde quiera que se encuentren,

la tía Naty desde la selva de asfalto.

 

Jóvenes del retiro vocacional en el Hogar D. F.

 

...y también hay hogares en Brasil

 

       ¡Qué experiencia tan emocionante!

                                           ¡No estamos solos en el camino!

 

Con un idioma distinto al nuestro, con un clima muy diferente al de aquí, con una distancia muy larga y en otro lugar de la tierra, también hay niños brasileños que viven en una casa hogar como la nuestra.

 

Las tías aman a los niños, su nombre legal es “madre social” y su idioma es el portugués. Pero su compromiso, su labor de cada día y su entrega total por cada uno de sus hijos es como aquí, como Mode de Tlalpan, como Ceci de Veracruz, como Alba de Puebla, y todos los demás.

 

            Los hogares de Brasil se encuentran en una ciudad que se llama Governador Valadares en el estado de Minas Gerais. Los escolapios fundaron en el año 1963 una ONG llamada Grupo Gente Nova, la cual dedica todas sus fuerzas a la educación y promoción de los niños y adolescentes de familias carentes, todo esto en coordinación con su Pastoral del Menor. Dentro de un complejo de proyectos y actividades de mucho compromiso están las Casas- Hogar, la respuesta de Gente Nueva ante el sufrimiento de tantos niños que sufren maltrato y abandono dentro de sus familias o en las calles.

 

            Es un motivo de alegría saber que tan lejos hay algo semejante a lo nuestro. Es la agradable experiencia de saber que nuestra familia es mucho más grande de lo que pensábamos, es el compromiso de compartir con alguien más nuestros logros, nuestros aciertos, nuestras experiencias significativas. También es la oportunidad de estrechar lazos de comunicación para apoyarnos en los momentos difíciles ya que todos los hogares tienen en su historia algún tiempo de adversidad, ahí es donde hay que apoyarnos como miembros de una misma familia extendida por muchos lugares.

 

            Gracias por permitirnos dar a conocer algo de su vida. Es muy valioso lo que hacen, lo que son y, sobre todo, ese deseo tan grande y tan lejano que nos hace hermanos: que ya no haya más niños padeciendo sufrimiento.

  

 

 


 

¡Un fuete abrazo a Luzia, a Zonia,

a los amigos vascos,

a los escolapios de Brasil

y a todos los niños y niñas

de los hogares de Governador Valadares,

hasta el otro hemisferio de la tierra!

 

Hogares Calasanz de México.

 

Noticias

 

Puebla

- Tenemos doce jóvenes voluntarios de la Universidad de Michigan. Ahora se dedican a apoyarnos en diferentes tareas como la pintura de las casas.

- Estamos reorganizando los lugares para estudiar. Habrá un nuevo salón para que los grandes estudien en la casa de los chicos a la misma hora, también con el apoyo de maestras.

- Estrenamos un cuarto de lavado de ropa en la casa de los más pequeños.

- En el terreno hemos organizado faenas para echar el colado del comedor y escarbamos el hoyo donde algún día tendremos nuestra alberca.

- Los tíos estamos elaborando bitácoras de nuestras actividades para evaluar los procesos, para esto nos ayuda José Cervantes.

- Las tías Chayo y Conchita participaron en la reunión del laicado escolapio que se realizó en Celaya. Quedaron muy contentas y agradecidas con el P. Emanuel Suárez que dirigió la reunión.

 

Veracruz

- Llegaron cinco niños nuevos: Juan Carlos, Miguel, Gaspar, Faustino e Ismael. ¡Bienvenidos!

- Durante las fiestas del carnaval participamos en los desfiles y nos divertimos mucho.

- Recibimos muchos regalos del días de Reyes

- Para celebrar el día de la amistad tuvimos un convivio en la Escuela Calasanz e intercambiamos regalos.

- El P. Margalef, en sus visitas quincenales a nuestros hogares, está impartiendo un curso a las tías, basado en el libro del P. Enrique Díez “Autoridad sin castigo”.

- Tenemos voluntarias de Inglaterra: Shona y Jenny. Estarán con nosotros durante tres meses ayudándonos con actividades recreativas, clases de inglés, manualidades y con la pintura de un mural en la casa de Campestre.

 

Tlalpan

- Tuvimos la visita de dos grupos de jóvenes que participaron en los retiros vocacionales de los escolapios. Ellos nos trajeron la cena, jugaron con nosotros y tuvieron una plática con tíos y chavos para conocer la obra de los hogares.

- La tía Marilú fue a Celaya a participar en la reunión de los laicos escolapios. También llegó muy contenta por la alegría y el compromiso de las personas que conoció ahí.

- Tuvimos un bazar de ropa para recaudar fondos. Fue muy agradable la participación de tantas personas que nos ayudaron. Muchas gracias.

- Lalito está estrenando nueva silla de ruedas pues la anterior ya tenía las ruedas dobladas.

- Jesús Eduardo está muy contento con su nueva escuela. Aún no comienza el curso pero ya fue a visitar el lugar donde continuará sus estudios y recibirá muchas atenciones.

- Héctor ya cumple seis meses de ser catequista en la Parroquia de Tlalcoligia. Lo felicitamos por su compromiso y por la buena labor que está haciendo.

Para mayores informes con relación a HOGARES CALASANZ favor de contactar informacion@calasanz.org.mx

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