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Hogares Calasanz

Una educación alternativa con los niños de la calle

Provincia Escolapia de México

Marzo-abril de 2002

No. 7  Año 2

Los Hogares Calasanz son una obra educativa inspirada en principios sólidos emanados de la espiritualidad de dos educadores: Calasanz y Chinchachoma.Uno es del siglo XVII, el otro del siglo pasado (XX), pero ambos son muy actuales.

Uno era de España y se fue a Roma, el otro era de España y vino a México, pero ambos habitaron en el corazón de los escuincles.

Uno fundó a los escolapios, otro le dio dolores de cabeza a más de algún escolapio, pero ambos vivieron con intensidad la Buena Noticia (el Evangelio) para los más pobres y pequeños.

Para nuestros queridos lectores de la revista Hogares Calasanz presentaremos desde hoy estos dos pilares de la mística de nuestra obra educativa. Hoy comenzaremos con un capítulo del libro “El Cristo del Chinchachoma”.Agradecemos esta aportación al P. Josep Margalef, coordinador de los hogares Calasanz de la Provincia de México.

“El ministerio de la educación es muy meritorio, por establecer y poner en práctica, con plenitud de caridad en la Iglesia, un remedio eficaz, preventivo y curativo del mal, inductor e iluminador para el bien, destinado a todos los muchachos de cualquier condición mediante las letras y el espíritu, las buenas costumbres y maneras, la luz de Dios y del mundo”.

San José de Calasanz.

Memorial al Cardenal Tonti.

Roma, 1621.

El Cristo del Chinchachoma

Te parece lector un tanto extraño este título: El Cristo del Chinchachoma.

Como te lo mereces te doy la explicación.

Un día estaba hablando con Él y exclamaba: DIOS MÍO, DIOS MÍO, y me dijo una persona: “de todos, no? Porque también es mío”.

“Sí y no”, le exclamé, es de todos pero la relación de Él con cada uno es única, personal, propia. Como que Dios no creó un mundo para los hombres, sino un mundo para cada uno de los hombres.

Por ello el Cristo es mío, porque nació, vivió y murió por mí, con un amor total y personal por mí.

Es mío por que a través del camino del vivir, balbuceo de Eternidad, Él se ha ido comunicando de una manera personal conmigo a través de una serie de personas, de amigos, de encuentros con Él, etc. etc.

Me dirás, ciertamente tiene todo el derecho. Pero si yo también puedo hablar de mi Dios o de mi Cristo, ¿por qué me escribe su libro hablándome de su Cristo?

Es el deseo de compartir contigo la realidad de ese mi Cristo mío. Sí, esto es este libro, una comunicación dentro de lo posible de mi visión de Cristo para que tú la compartas, la superes, o, tal vez, para que a través de esta lectura, puedas encontrarte con Él.

Él sabe.

Capítulo I. El Escupido

Una de las características de mi Cristo, de las más relevantes, es que está escupido.

Hay una anécdota de Murillo, que viendo a un maestro pintar un Cristo maravilloso le dijo que cómo podría él pintar muy bien y le respondió el pintor: Ama mucho lo que pintes. Pues Murillo amó mucho a María y la pintó.

Sólo he pintado un cuadro del Cristo. Es el Cristo Escupido.

Tiene la cara tapada (los ojos) y el rostro lleno de salivazos.

Recuerdo que cuando lo estaba pintando un niño se acercó al cuadro y quiso quitar la venda de los ojos; (pintaba) o pegaba la venda.

Como no soy pintor, recurrí al gran remedio y pegué la venda en el cuadro.

No, no es un Cristo bello. No, no es un Cristo hermoso, pero ¡qué Cristo! Firme, potente, la cabeza recta, como quien es dueño de la situación, y está vejado, escupido.

Este es mi Cristo. EL CRISTO ESCUPIDO.

Sí ya sé, me dirás lector amigo, que por qué me fijé en este pasaje de la Escritura. Que por qué doy y empiezo mi visión del Cristo Escupido como la primera.

Ya verás, ya verás, sigue atento.

Un día, me acuerdo, me acerqué en el Consejo Tutelar de Menores a los niños y les hice una encuesta. Mis encuestas son curiosas y vivenciales y, entre las preguntas, una muy importante fue ésta “¿A cuántos de ustedes les han escupido en la cara?”

Levantaron la mano unos 15 ó 20, un porcentaje de aproximadamente un 10 a un 15%.

Estaban escupidos. Les dije: A Jesús lo escupieron, y saben por qué?”

No sabían responder, uno dijo: “Porque nos han escupido a nosotros”.

Sí, así es, porque les han escupido a ustedes, porque los ama”.

He visitado muchos y variados penales y cárceles desde el tiempo de mi seminario y, desde que conocí a mi Cristo Escupido, siempre pregunto: “¿A cuántos los han escupido?”, y siempre me encuentro algunos parejos a mi Cristo que también los han escupido, normalmente los pobres.

Me gusta decirles, “te amo a ti porque te escupieron y te pareces a mi Dios, a mi Jesús Escupido”. ES BELLO.

Una vez en un sermón a gente muy, muy religiosa, les estaba anunciando mi Cristo y les dije:

Mi Dios da asco, es como una mierda, de la que todo el mundo huye, se parece más a un gusano que a un hombre” (esto dice la Escritura).

Mi Dios, mi Cristo está escupido, es un rey de burla y de pitorreo. No sé si ustedes conocen a Jesús, pero quiero que sepan que está escupido y da asco de ver. Mucha gente se va de su lado porque lo quieren ver en un trono, pero no lo quieren ver escupido y les pasa como al bueno de Pedro, que lo niegan”.

Querido lector, primera característica de mi Cristo.

Es el Cristo Escupido.

P. Alejandro García-Durán, Sch. P., 

Chinchachoma

  Niños del Hogar de Veracruz.


Añoranza o presencia? 

Conocí al P. Alejandro García-Durán, Chinchachoma, en el monasterio-seminario de Irache (Navarra) en 1961,en un partido de fútbol. Luego nos volvimos a encontrar en las aulas de la Universidad de Barcelona, donde compartimos apuntes y banca. 

Pero donde tuve la suerte de convivir con él fue aquí en la ciudad de México. Con gusto aprendí de él cómo tratar a los niños de la calle; con admiración participe de sus vivencias cristianas profundas. Alex me interpelaba desde la fe con su sola presencia. En varios aspectos disentí de sus puntos de vista y así lo manifesté públicamente. En estas ocasiones, recuerdo que se me quedaba mirando fijamente y sonriendo me decía “no entiendes nada”, cosa que yo no aceptaba en mi interior, pues me creía con la experiencia suficiente que proporcionan los años de dedicación a los hogares. 

Ahora que han pasado los años, me doy cuenta de que realmente él tenía razón, ahora empiezo a entender. ¡Ojalá no sea muy tarde! 

A primeros de abril he tenido unos días de ejercicios espirituales. Varios de los temas meditados (Jesús, Calasanz, entrega, pobreza,...) me fueron evocando situaciones concretas vividas con el Chincha que me ayudaron a desempolvar ideales, ilusiones y generosidades, que ciertamente un día opté por ellos. 

Tuve momentos de confusión: ¿estaba haciendo ejercicios o pasaba por una crisis de nostalgia? Hecho de menos al P. Alejandro, claro, pero no como un vacío, como si me faltara algo. No, no se trata de eso. Lo curioso del caso es que muchas veces lo siento presente en mi vida; como que está ahí, empujando y sosteniendo. Es una presencia gratificante porque revive ideales y aguijonea promesas antiguas un tanto adormecidas a veces. 

Comenté algunas de mis vivencias con el P. Luis Padilla, que dirigía los ejercicios. Un día me dijo: José, para ti el Chincha fue algo más que un amigo. Ciertamente que sí, pero lo vengo a descubrir ahora. 

Algunos me han dicho, alguna que otra vez, que para que los Hogares funcionen en su nueva realidad, es preciso enterrar al Chinchachoma y dejarlo descansar en paz. La idea la comparto sólo en la vertiente de que no podemos andar por ahí tristes y desconsolados, casi llorosos, porque Alejandro ya se fue al Cielo y ahora qué será de los Hogares, de los niños y de nosotros. Está actitud es negativa y dañina para todos, principalmente los chavos. Pero me opongo totalmente a enterrar al Chincha si con esto se quiere decir que ya no hay que seguir su mística, su profunda espiritualidad, su entrega total a imitación de Jesús, y muchos aspectos de su organización material de los hogares. 

No podemos vivir en la añoranza o nostalgia; pero hay que avanzar con la presencia viva de Alejandro en nuestras vidas. No podemos dar al olvido la figura del Choma. La Iglesia tampoco olvida a Francisco de Asís, por más que ya han pasado años de que lo enterraron. El Chincha es un gran regalo de Dios a la Iglesia, y la mejor manera de agradecerlo a Dios es no olvidándolo y dejándonos interpelar por sus ejemplos y palabras. 


P. Josep Margalef, Sch. P.

 

En la ordenación del Tío Carlos.


Dios nos muestra su Amor

En estos días en que no encuentras amor, o más bien el uso de esta palabra está muy trillada, pues ha perdido su verdadero significado, ya que nos hemos convertido en seres que deformamos el uso de las cosas, estamos robotizados.

Vengo a comentarles que en pequeños diablillos pude ver esto, en esos pequeños que la mayoría  de  la gente hace a un lado, que ignoran pero ellos como tú o como yo merecen una segunda oportunidad, les contare un poco de esta historia.

Tuve la dicha de estar conviviendo con niños de la casa hogar de Volcanes en el D.F, llegué con mis hermanos de prenoviciado: Galo y Otilio, muy animados con la esperanza de dar lo mejor, los primeros días fuimos compartiendo con ellos desde sus tareas de Escuela y llevarlos a esta, abrazarlos, mimarlos, así desde el principio se veía venir esto: Este amor desbordante, esta necesidad de amar de parte de estos diablillos y de responderles, esa manera en la que Dios se hace presente y te habla claramente, “Aquel que recibe un pequeño en mi nombre me está recibiendo a mi.”

Nos dimos cuenta de una realidad, el niño del hogar y de la calle nos habla, nos habla en su vista perdida en su risa, en todo aquel vacío que lo conforma.

Pide una respuesta y no nos podemos quedar con los brazos cruzados, ya que si lo hiciéramos estaríamos haciendo a un lado al mismo Jesús.

Esta experiencia sin duda nos marcó, pienso que no puedo expresarles esto con palabras, hay que vivirlo, sentirlo, darse por este ideal y luchar como nuestro Santo Fundador lo hizo, que vivió en carne propia esto.

En sí nosotros no hicimos gran cosa, tal vez unos pequeños arreglos en la casa, pero creo que lo importante de todo esto no importando las cosas era “EL ESTAR AHÍ CON ELLOS.”

Sin duda recibimos nuestra paga con todo ese cariño que nos hicieron sentir desde el día que llegamos a su casa. 

 

Quisiera dar las gracias a Marce, Gonzo, Seve, Adrián, Santiago, Lalo, Marco y a las Tías por recibirnos con todo su amor y cariño, gracias por regalarnos esta experiencia tan hermosa, estaremos desde aquí con nuestras plegarias pidiendo por ustedes y esperando en un futuro poder contribuir y ayudar de manera más directa a niños que necesiten compresión y escucha, pero sobre todo AMOR.

Si llegan a leer esto les deseo lo mejor y no se olviden de nosotros, espero verlos pronto.

                                                            Con amor.

José Alberto Reyes Balmori

Prenovicio Escolapio

Héctor Cruz, Sch. P. y niños del Hogar D.F


Noticias

Veracruz:

En el Hogar de los pequeños, Campestre II, se animaron a poner su granjita: cuidan algunos pollitos y conejos;  y les deseamos mucha suerte a los animalitos!

Damos la más cordial bienvenida a los niños nuevos: Abisail, Daniel y Emmanuel. Por descontado que también se la damos a Ricardo que ha regresado a los Hogares Calasanz.

Algunos de nuestros niños han regresado a su familia: Hugo y Armando a Jalapa con sus papás, quienes vinieron al Puerto para agradecernos el que los hubiéramos tenido con nosotros, Gilberto regresó a su casa en Poza Rica y Rosendo vive ahora con su abuelita aquí en Veracruz..

En marzo todos los niños festejaron los 30 años de estar fundada la Escuela Primaria Calasanz, de la que son alumnos. Algunos exalumnos (de Hogares y por tanto también de la Escuela) participaron en los eventos deportivos que se organizaron con motivo de este "cumpleaños institucional"; algunos de nuestros niños, actuales alumnos de la escuela, participaron en eventos literarios. Hay que destacar la exitosa participación de David, Francisco, Rosendo y Gilberto en la obra de teatro "El Arca de Noé".

El P. Josep Margalef nos sigue visitando cada quince días. Ahora está dirigiendo un mini cursillo a los tíos. Algunas personas del Patronato también asisten a estas charlas, pues quieren entender mejor el estilo educativo y el espíritu propio que caracteriza a Hogares Calasanz.

Puebla:

En los hogares de Puebla pronto habrá fiesta.  Está próxima la graduación de Henoc que está  por terminar la carrera de Derecho.

D.F.:

El hogar de Volcanes da la bienvenida a Juan Carlos. Esperamos que esté muy contento en el hogar que siga siendo un niño tan aplicado en sus planas que le pone a hacer la tía.

El tío Carlos, director de este hogar, recibió la ordenación sacerdotal y celebró su primera misa en Cañitas, Zacatecas. Ahí fueron los niños acompañados de sus tías y algunos amigos que les han apoyado. Quieren agradecer el hospedaje y todas las atenciones que les ofrecieron.

También felicitamos a Seve que está empeñándose mucho en su último año de la carrera de Derecho.

Primera misa del tío Carlos

 

Para mayores informes con relación a HOGARES CALASANZ favor de contactar informacion@calasanz.org.mx

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